domingo, 9 de mayo de 2010

"Mi aventura de ser docente"


Al leer el texto “La aventura de ser maestro”, recordé que cuando estudiaba el nivel medio superior hice mi servicio social en una primaria, pero sólo me asignaban actividades administrativas, en casa apoyaba a mi mamá dando clases por las tardes a niños de diferentes grados. Pero de manera formal inicié mi aventura en el año 2001 cuando fui llamada a cubrir una licencia sindical por un año en la escuela primaria “México”, en el turno matutino y etiquetada como “escuela problemática”, por los conflictos que había entre los profesores y la sociedad de padres de familia.

El día que me presenté a trabajar estaba muy nerviosa y emocionada, afortunadamente me integré rápidamente a las actividades que ahí se desarrollaban, mi principal limitación era la falta de experiencia en trabajo frente a grupo. Estando en ese nivel pude ver la gran responsabilidad que se adquiere en esta profesión, no es fácil cuidar a treinta o hasta treinta y cinco niños, cumplir con la comisión asignada, preparar alumnos para concursos de poesía, oratoria, cuentos cortos, elaborar las planeaciones semanales, asistir a cursos de formación y actualización docente, poner bailables para el diez de mayo y clausura, ser maestro de ceremonia, elaborar boletas, sólo por mencionar algunas de sus funciones. Desafortunadamente sólo permanecí en ese nivel educativo tres años, la licencia sindical terminó y así mi trabajo, para el año 2004 estaba iniciando una nueva y muy diferente aventura, ser la orientadora educativa en el COBAO Plantel 47 Loma Bonita, al principio me fue difícil realizar esta función, porque sentía que no tenía los suficientes elementos psicopedagógicos, había estudiado las diferentes corrientes psicológicas, sus máximos representantes y sus teorías, pero de manera muy general. Además el director que en ese momento estaba a cargo del plantel me asignaba actividades que no correspondían con mis funciones como: elaborar horarios de clase y vender los uniformes escolares. En el departamento de orientación educativa me proporcionaron un manual donde venían todas las actividades que debía realizar. Con el paso del tiempo y con los diferentes cursos intersemestrales que he tomado he ido reforzando mi labor educativa frente a grupo y en la atención psicopedagógica.

Actualmente además de las horas de Orientación Educativa, imparto otras asignaturas del área propedéutica. En mi Estado la función del profesor ha sido duramente criticada y desvalorizada, a partir del conflicto magisterial de la sección 22.

El sistema al que pertenezco se ha caracterizado por no suspender clases, salvo las suspensiones oficiales, por mantener cierta disciplina por ser una escuela pequeña y por tener a varios de nuestros egresados estudiando en universidades públicas como: la UNAM, el IPN, la UAM, la UV, la BUAP, en algunas normales y tecnológicos.

Para concluir, mi experiencia docente en gran parte ha sido resultado del “ensayo y error”, porque no se nos enseña a ser docentes, nos formamos teóricamente, pero la gran cantidad de dificultades están en el trabajo diario frente a grupo, los jóvenes son emocionalmente vulnerables, están al igual que nosotros, formando una identidad, a veces copiando modelos no muy buenos, pero creo que no existe otra forma de ser y hacernos docentes, que por vocación y con la práctica misma.

1 comentario:

  1. Muchas veces pensamos que el ser maestro es lo más sencillo, sin embargo, esto no es cierto, ya que se requiere de una gran responsabilidad y al diario estar preparando para la clase, revisando tareas, trabajos y buscar nuevas estrategias de enseñanza – aprendizaje. También se requiere de una constante actualización y preparación profesional, con forme la tecnología va avanzando.
    Atentamente: Mario R. Meléndez

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